Konami y el veterano estudio británico Rebellion han unido fuerzas para crear un título de acción que, aunque se base en una serie de conceptos ya vistos, presenta algunos elementos originales que llamarán la atención del usuario. En este caso la novedad radica en la figura del protagonista, que podrá desmembrarse por completo sin que por ello demos con el fin de la partida. Una idea muy ocurrente que, a pesar de todo, cuenta con una ejecución aceptable sin más.
Bryce se desmiembra a si mismo
Desde que conocimos los primeros detalles de NeverDead, ha sido un título que nos ha llamado poderosamente la atención. La idea original era que el protagonista, llamado Bryce Boltzmann, fuese medio humano medio demonio. De esta manera, podía sufrir todo tipo de accidentes o ataques que, lo único que conseguirían, sería que perdiese partes de su cuerpo, para luego poder recuperarlas al pegar las partes perdidas o la regeneración de las extremidades o del tronco.
Durante la presentación a la que pudimos asistir en la Gamescom de 2010 pudimos ver un vídeo y realizar unas cuantas preguntas a sus creadores, que insistían que Bryce también conocería algún tipo de muerte, además de presentar un toque humorístico al poder interactuar con el escenario con diferentes partes de nuestro cuerpo. Ahora que lo hemos visto más a fondo y en su versión final he de decir que estaban en lo cierto. NeverDead comienza en un presente alternativo donde el protagonista es un empleado más de las fuerzas del orden dedicadas a detener a las fuerzas demoníacas que aparecen por aquí y por allá. Su compañera es Arcadia Maximille, una chica 100% humana que destaca por su atractivo físico y su duro carácter. De hecho, durante las primeras fases del juego ya podremos ver cómo dispara a Bryce cada vez que este le falta al respeto.
Durante el transcurso de los niveles iremos conociendo a personajes que tendrán su importancia a lo largo de la trama. Por una parte tenemos a una especie de demonio-payaso de aspecto grotesco o al mismo Rey Demonio, Astaroth. A su vez, también habrá otro “caza demonios” como Bryce, que responde al nombre de Alex. Sin embargo, el personaje secundario más importante de toda la trama, obviando a nuestra compañera, es Cypher. Esta chica aparece en los flashbacks que se nos muestran en determinados momentos, que hacen referencia al momento en el que Bryce era completamente humano, hace ya muchos años. Llegado este momento hay que aclarar que Bryce vivirá eternamente, salvo que pierda la cabeza, siendo este el único método a través del cual fracasaremos en nuestra aventura.
La trama nos va llevando por diferentes lugares de la ciudad donde transcurre la acción, como un museo, una comisaría de policía o un manicomio, que son los tres primeros escenarios a los que tendremos que ir para detener la aparición de figuras demoníacas. El guión que aquí se nos ofrece avanza sin problemas, ofreciendo un incentivo más para que sigamos enganchados al título, aunque tampoco ofrece un nivel de calidad tan elevado como para que entren ganas de saber qué ocurrirá en la siguiente escena. Si acaso, lo mejor son los chascarrillos que suelta Bryce y las crudas respuestas que le ofrece Arcadia.
Jugabilidad: Un casi-inmortal contra enemigos originales
Comenzamos este apartado hablando de las habilidades especiales del protagonista, que no son otras que la de poder ser desmembrado (o desmembrarse a propósito) para así superar ciertos escollos en el desarrollo. Durante los combates nos enfrentaremos a enemigos bastante poderosos que nos podrán hacer que perdamos cualquiera de las dos piernas, de los dos brazos... e incluso el torso. En este último caso controlaremos únicamente a la cabeza, que podrá rodar por los escenarios en busca del resto de partes del cuerpo que le faltan.
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Por otra parte, Bryce también podrá quitarse ciertas partes del cuerpo para usarlo en su favor. Habrá momentos donde la única salida es un conducto de ventilación por donde su cuerpo no pasa, así que ya podéis imaginar cuál será la solución: arrancarse la cabeza de cuajo y echará a rodar con su cocorota hasta llegar a una nueva habitación desde la que podrá regenerarse o desbloquear la situación que lo tenía atrapado. También podrá desmembrarse al coger cables de alta tensión o transmitir la electricidad a través de su cuerpo hasta otro panel que se ha quedado sin energía, por lo que seremos conductores de electricidad. Este último recurso se utiliza para algunos sencillos puzles que nos encontraremos a lo largo del desarrollo.
Lo leído hasta aquí parece dejar a las claras que Bryce no morirá nunca. Sin embargo, cuando manejemos a la cabeza nos encontraremos con algunos enemigos que sí nos podrán matar. Se llaman Grandbaby y son unas pequeñas bolas rodantes que nos intentarán tragar con su potente aspiración. Llegado este momento se activa un mini-juego en el que tendremos que pulsar un botón en el momento adecuado. De esta manera el Grandbaby nos expulsará, y si no lo hacemos bien nos tragará con lo que perderemos la partida.
El plantel de enemigos es realmente amplio y terrorífico. Al principio nos encontramos con los Puppies, que para nada responden al nombre que tienen en inglés (perritos). Se trata de unos cuadrúpedos que embestirán como jabalíes y que tienen una mandíbula que para sí quisieran muchos de los depredadores de este mundo. Estos enemigos son los que más se repetirán, causando bastante daño si se juntan más de cuatro o cinco, ya que nos harán perder partes de nuestro cuerpo como si nada. Otros que aparecerán con frecuencia son los Spoon, una especie de arácnidos que tienen por cabeza una enorme cuchilla que, como podréis imaginar, nos rebanarán por completo. Además, la peculiaridad más llamativa de estos es que únicamente los podremos derrotar con nuestra espada, siendo las armas de fuego ineficaces. Más adelante nos encontraremos con variaciones de los Puppies y los Spoon, siendo la variación de los primeros mucho más resistente y fuerte, y la de los segundos mucho más temible al incorporar una ametralladora en lugar de la cuchilla.
Según avanzamos daremos con otros enemigos poderosos como el Swordpig, un engendro que tiene cara de pez espada y cuerpo de zorro, que nos pondrá en serios aprietos y cuyo punto débil está en el ano. Eso sí, para poder darle tendremos que golpearle antes en las patas, pues resulta muy ágil y no deja muy a la vista la zona trasera de su cuerpo. El Swordpig es el primer jefe de nivel que nos encontraremos, pero habrá otros muchos más como la especie de cerbero y luego abejorro que habrá en el nivel del museo. En este último caso tendremos que hacer que estampe sus tres cabezas contra los aparatos eléctricos para así causarle un grave daño. A continuación se convertirá en un abejorro, teniendo que lanzarle uno de nuestros brazos para que así muestre su punto débil y podamos atacarlo con el arma de fuego que llevamos en el otro brazo.
Tras lo visto aquí ya queda claro que el combate resultará bastante original, llamativo y hasta cierto punto variado, pues la resolución de los combates contra los jefes de nivel es algo diferente a lo que estamos acostumbrados a ver. Además, el número de distintos tipos de enemigos comunes es ciertamente amplio, y todos ellos resultan muy originales. |